Tonalidades del Hayedo de Montejo

Tonalizades del Hayedo de Montejo

Muchos son los colores que podemos encontrarnos en el Hayedo, pero todos guardan una cosa en común: la belleza con la que dotan al paisaje que estamos contemplando.

Pocos árboles como el haya tienen una elegancia tan admirada. Su tronco fuerte, su copa equilibrada donde ramas y hojas se reparten el terreno en capas horizontales es una visión única para el disfrute del Hayedo y su colorido.

Su majestuosidad no se ve alterada con la llegada de las distintas estaciones. En los períodos veraniegos y primaverales destacan por sus colores vivos y frescos, llenos de vida e historia. En el invierno su distinguida presencia se vuelve un poco más austera debido a que sus ramas pierden sus hojas. Pero sin embargo, cuando llega el otoño el haya se muestra más impactante que nunca, con esos tonos color pizarra, esos marrones impresionantes que crean un espacio para el ensueño y el misterio.

Algunos amarillos, algunos verdes, algunos rojizos y anaranjados nos muestran la variedad de sus hojas, que hacen que destaque aún más la figura señorial de este árbol.

Complementando felizmente al haya tenemos a su compañero inseparable, el roble, con porte rotundo al igual que el éste, y pieza básica de este pequeño ecosistema que es el Hayedo de Montejo.

La presencia del río Jarama ayuda a ensalzar aún más la belleza del paisaje, con esas aguas claras y libres, que fluyen y dotan de vida al Hayedo.